La ONU solicita una tregua humanitaria en Libia para atender a los heridos

Refugiados y migrantes detenidos en un centro en Trípoli esperan ser realojados con apoyo de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.

El recrudecimiento de la violencia en Libia ha provocado ya el desplazamiento de casi tres mil personas

More than 3,400 people have fled fighting near the Libyan capital Tripoli in recent days

ONU/Madrid

Las Naciones Unidas han solicitado una tregua temporal para suministrar servicios de emergencia a los civiles que se encuentran atrapados en las áreas donde se están llevando a cabo enfrentamientos, ha explicado la coordinadora humanitaria de la Organización en el país, María Valle Ribeiro.

Las fuerzas del general Khalifa Haftar, que lidera el llamado Ejército Nacional Libio en control del este del país, intensificaron el domingo su ofensiva sobre Trípoli, donde tiene la sede el Gobierno reconocido internacionalmente

La escalada de la violencia en la capital libia y sus alrededores ha causado el desplazamiento de al menos 2800 personas, impedido el acceso de los servicios de emergencia a los heridos y otros civiles y dañado los tendidos eléctricos, según Ribeiro, que señala que de continuar los combates el número de víctimas y desplazados será mayor.

De hecho, según informaciones de prensa, los bombardeos han continuado, con ataques al único aeropuerto que funciona en la ciudad, el de Matiga, en un barrio al este de la capital.

Los bombardeos han causado un número indeterminado de muertos. La Organización Mundial de la Salud ha asegurado que entre los fallecidos hay dos médicos que estaban atendiendo a civiles en Trípoli.

“Es inaceptable que el personal sanitario sea un objetivo en los conflictos armados”, ha declarado el doctor Ahmed Al Mandhari, director regional de la Organización. Entre 2018 y 2019, se han documentado 46 ataques a trabajadores de la salud, en los que han muerto ocho personas y han resultado heridas 24.

Cumplir las leyes internacionales

Tanto Al Mandhari como Ribeiro han recordado a “todas las partes” sus obligaciones bajo las leyes internacionales “de garantizar la seguridad de los civiles y de la infraestructura civil, incluidas las escuelas y los hospitales, así como facilitar el acceso humanitario sin impedimentos a todas las áreas afectadas”.

Entre tanto, la ONU se está preparando para un escenario con más desplazados y heridos.

“Se están haciendo todos los esfuerzos para negociar, pero obviamente tenemos que prepararnos para que el conflicto continúe y el impacto que tendrá en la población”, explicó la coordinadora humanitaria.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados ha preparado artículos de primera necesidad para su distribución a quinientas familias en el sur de Trípoli y en la localidad de Misrata.

Esta misma Agencia indicó que la mayoría de los casi tres mil desplazados habidos hasta el momento se han realojado con familiares que viven en áreas más seguras, aunque algunos se encuentran albergados en un refugio situado en Tajoura.

Además, este recrudecimiento de los enfrentamientos aumenta “la miseria de los refugiados e inmigrantes detenidosindefinidamente en centros donde el conflicto está activo”, añadió por su parte la coordinadora humanitaria.

El domingo, 996 refugiados y migrantes fueron interceptados en el mar por la guardia costera libia, según datos de la citada Agencia.

Apoyo de la misión de la ONU

El enviado especial del Secretario General, Ghassan Salame, se ha reunido este lunes con  Fayez al-Serraj, que encabeza el Gobierno de Unidad Nacional, según anunció en un tuit la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia para tratar cómo ésta puede ayudar en este momento “crítico y difícil”.

Libia, un país con grandes reservas de petróleo, se encuentra en conflicto desde 2011, cuando los opositores a Muammar Al-Qadhafi derrocaron su Gobierno con el respaldo de una coalición liderada por la OTAN.

El portavoz del Secretario General de la ONU, Stephane Dujarric, dijo este lunes que António Guterres sigue muy de cerca la situación y que mantiene la oferta de las Naciones Unidas de trabajar “para facilitar una solución política que unifique las instituciones libias".

Guterres visitó el país el pasado jueves y viernes como parte de una gira por el norte de África, que incluyó Egipto y Túnez.  En todo momento, el titular de la ONU ha reiterado que "no hay solución militar" al conflicto en Libia y que "sólo un diálogo entre libios puede resolver los problemas" del país.

English version

The UN chief António Guterres, in a short statement issued to reporters at UN Headquarters in New York, by his Spokesperson, Stéphane Dujarric, said that he was continuing to follow the situation in Libya “with grave concern”, after urging an end to troop movements last week during a visit to the country.

He said the UN Support Mission, (UNSMIL), would continue with its work on behalf of all Libyans, from its headquarters in the capital, Tripoli. Mr. Dujarric said that Ghassan Salamé, head of UNSMIL and UN Special Representative, had met the head of the internationally-recognized Government in Libya, Faiez Serraj, earlier on Monday, “with whom he discussed ways the UN can assist, with this critical and difficult juncture. As the Secretary-General said before leaving Benghazi on Friday, the United Nations remains available to facilitate any political solution, able to unify the Libyan institutions.”

“Clashes with heavy weapons are affecting residential areas, and an unknown number of civilians are unable to flee these locations", said Mr. Dujarric. "We are calling for a temporary humanitarian truce to allow for the provision of emergency services, and the voluntary passage of civilians, including those wounded from the areas of conflict.” 

In a statement released earlier on Monday, UN Humanitarian Coordinator for Libya, Maria Ribeiro, reminded the warring sides of their obligations to protect non-combatants, in line with international humanitarian and human rights law.

Ms. Ribeiro’s comments echoed a Security Council plea for a ceasefire after Ambassador Christoph Heusgen, of Germany, Council President for the month, told reporters on Friday that the 15-member body’s members were “deeply concerned” over the risk to Libyan “stability”.

According to reports, at least 32 people have been killed and 50 injured since Thursday’s clashes between eastern Libyan military commander Khalifa Haftar’s forces and Government forces in the Libyan capital.

On Sunday, it was also reported that the Commander’s forces – the self-styled Libyan National Army (LNA) - had carried out an airstrike on a Tripoli suburb, followed by retaliatory attacks on airbases in eastern Libya by forces loyal to the internationally-recognized Government of National Accord.

UNSMIL chief Salamé, issued a statement late on Monday, condemning an "aerial attack today by LNA aircraft against Meitiga airport, the capital's only functioning airport that is available for civilian use. As such, this attack constitutes a serious violation of international humanitarian law which prohibits attacks against civilian infrastructure."

Ms. Ribeiro’s comments on the deteriorating humanitarian situation, came as the World Health Organization (WHO) condemned the killing at the weekend of two doctors who had been providing “critically needed services to civilians” in Tripoli.

“It is unacceptable for health workers to be targeted during armed conflict,” said Dr. Ahmed Al Mandhari, WHO Regional Director for the Eastern Mediterranean. “These doctors risked their lives to evacuate wounded patients from conflict areas, and targeting them and health facilities at such times, worsens the situation for civilians caught up in conflict.”

The fighting in and around Tripoli comes after the UN chief left the troubled country on Friday “with a heavy heart”, following meetings with Commander Haftar in Benghazi city in the east, and senior Government officials in Tripoli.

“I leave Libya with a heavy heart and deeply concerned”, the UN Secretary-General tweeted. “The UN is committed to facilitating a political solution and, whatever happens, the UN is committed to supporting the Libyan people.”

Highlighting the increased risk to migrants and refugees caught up in the offensive on Tripoli, the UN Humanitarian Coordinator for Libya, Maria Ribeiro, warned that it was “further increasing” the misery of all those “arbitrarily detained in detention centres”.

Echoing those concerns, the UN Migration Agency, IOM, warned on Friday that men, women and children “who are being held in often sub-human conditions…are particularly vulnerable” to the uptick in violence.

IOM Director General António Vitorino also warned that Libya “is not a safe place to return migrants who have tried and failed to make their way to Europe”, noting that so far this year, 1,073 migrants, among them 77 children, have been returned to Libya after interception and rescue at sea and placed in arbitrary detention.